Las líneas de marioneta son los pliegues que descienden desde la comisura de los labios hacia el mentón. Reciben este nombre porque marcan el rostro de forma similar a las articulaciones de una marioneta, generando un aspecto de tristeza o cansancio incluso cuando no se está expresando ninguna emoción.
El pre-jowl es la depresión o hundimiento que aparece a ambos lados de la barbilla continuando la lineas de marioneta, pero a nivel del hueso de la mandíbula. Con el envejecimiento, se produce una pérdida de volumen en la grasa subcutánea, reabsorción ósea de la mandíbula y flacidez de los tejidos blandos, lo que provoca que la piel y los músculos caigan hacia abajo, generando la típica deformidad que los pacientes denominan “cara de perro pachón”. Esta combinación de factores genera el aspecto de “vacío” en esa zona y acentúa la percepción de mandíbula menos definida y rostro más envejecido.
El origen de ambas está relacionado con la pérdida de colágeno, elastina y grasa facial, así como con la flacidez de los tejidos y el paso del tiempo. También influyen factores como la genética, el tabaquismo o una exposición solar excesiva.
La elección del tratamiento depende de la profundidad de las líneas, la calidad de la piel y el grado de flacidez. En la mayoría de los casos, la combinación de técnicas ofrece los resultados más satisfactorios y naturales.
En Beyond Unique, la Dra. Moralejo aborda el tratamiento de manera personalizada, adaptando la técnica a las características de cada rostro y priorizando siempre la armonía facial y la naturalidad en los resultados.
FAQs
Son los pliegues que se forman desde la comisura de los labios hasta el mentón, generando un aspecto de tristeza o envejecimiento.
Se deben a la pérdida de colágeno, elastina y grasa facial, además de la flacidez de los tejidos y los gestos repetitivos.
Depende del paciente. El ácido hialurónico rellena y suaviza, la toxina botulínica relaja los músculos depresores, los bioestimuladores mejoran la firmeza y los hilos tensores reposicionan los tejidos.
Con ácido hialurónico y toxina botulínica, los resultados se aprecian de forma inmediata o en pocos días. Con bioestimuladores y hilos tensores, los efectos son progresivos.
Entre 12 y 18 meses con ácido hialurónico, hasta 2 años con bioestimuladores y hilos tensores, dependiendo de cada caso.
No. Se realiza con anestesia local o tópica, resultando muy tolerable.
Sí. En muchos casos la mejor opción es la combinación de ácido hialurónico, toxina botulínica y bioestimuladores para un rejuvenecimiento integral.
Sí. El objetivo es suavizar las líneas sin alterar la expresión facial, manteniendo frescura y naturalidad.
El precio del tratamiento es a partir de 400 €, aunque el coste final se determina bajo valoración médica personalizada, según las necesidades y características de cada paciente.
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